
Por qué importa planificar
Planificar tu patrimonio va de proteger a tu familia, tus bienes y tu tranquilidad. Sin un plan, es el Estado el que decide quién hereda y cómo se reparte. Con un plan sólido, mandas tú.
Lo que te da planificar:
- Decidir quién recibe cada cosa.
- Nombrar tutores para tus hijos menores.
- Evitar impuestos y costes judiciales innecesarios.
- Prevenir peleas familiares.
- Que se respete lo que querías si pierdes la capacidad.
Las herramientas básicas:
- Testamento: designa herederos y nombra albacea.
- Fideicomisos: evitan el procedimiento sucesorio y ordenan la gestión de los bienes.
- Poder notarial: da autoridad para lo económico y lo legal.
- Directiva médica: dice quién decide sobre tu salud si tú no puedes.
- Designaciones de beneficiario: hacen que un seguro de vida o un plan de jubilación vayan directos a quien tú quieras.
Cómo funciona el procedimiento sucesorio
El procedimiento sucesorio es lo que ocurre después de que alguien fallece. El tribunal supervisa el reparto de los bienes, el pago de las deudas y la transmisión de la propiedad.
Los pasos son:
- Presentar la solicitud ante el tribunal.
- Probar el testamento, si lo hay.
- Nombrar albacea o administrador.
- Inventariar los bienes.
- Pagar a los acreedores y los impuestos.
- Repartir lo que queda entre los herederos.
Hace falta pasar por ahí cuando los bienes están solo a nombre de la persona fallecida, cuando no hay fideicomiso ni designación de transferencia al fallecer, y cuando los herederos no se ponen de acuerdo.
Formas de evitarlo:
- Constituir un fideicomiso.
- La cotitularidad con derecho de supervivencia.
- Las cuentas y escrituras pagaderas o transferibles al fallecer.
En Ace Law acompañamos a las familias en la planificación para que se cumpla lo que querían y para reducir o evitar el procedimiento sucesorio. Y cuando hay que pasar por él, lo llevamos con eficacia y con tacto.
📞 Llama a Kevin Acevedo para una CONSULTA GRATIS en Ace Law: 713-344-1833
Información general, no asesoramiento legal. Este artículo explica la ley en términos generales y no sustituye el consejo sobre tu situación concreta. Leerlo no crea una relación abogado-cliente. Para orientarte en tu caso, habla con un abogado con licencia.
